Manuel Puig: La traición
de Rita Hayworth - Boquitas Pintadas - The Buenos Aires Affair - El beso de la mujer araña - Pubis Angelical - Maldición eterna a quien lea estas
páginas - Sangre de amor correspondido
- Cae la noche tropical - La
tajada - Triste golondrina macho - Amor del bueno - Muy señor mío-
Gardel, uma
lembrança - Bajo un manto de estrellas
- El misterio del ramo de rosas – Manuel Puig y la mujer araña
La traición de Rita Hayworth (1968):
...XV CUADERNO DE PENSAMIENTOS DE HERMANA, 1948
Hacia tiempo que no tenía una discusión
como la del otro día. Es propio de vanidosos enojarse por perder una discusión
pero a veces no puedo evitarlo. Toto empezo hablando del hombre bruto, que ni
siquiera tiene noción del absurdo de la propia vida, pues come y duerme para
poder llevar a cabo sus largas horas de trabajo, y trabaja para poder pagar lo
que come y la casa donde duerme, cerrando así su circulo vicioso. Yo por
primera vez me anime a decirle que con gusto me habría casado con alguien así,
pues esa simpleza es la base de la felicidad, y nada mejor que vivir al lado de
alguien felíz. Como no se quería convencer le agregue que según mi modesta
opinion la fortaleza consiste en vivir sin pensar. Me preguntó entonces por que
no empezaba yo misma por no pensar y le tuve que decir que era a pesar mio que
pensaba, y que ser simple es una bendición del cielo que no todos tenemos. Su argumento
siguiente fue que ser simple no es ser fuerte. Dijo textualmente con todo
desparpajo: "yo soy fuerte, mas fuerte que un bruto, porque pienso"
pues fuerte es quien piensa y se sabe defender. Se lo rebatí diciendole que el
hombre cuanto más piensa más se debilita, pues sus interrogantes no encuentran
respuesta, y finalmente se tiene que suicidar, como ha sido el caso de los
filosofos tales como Schopenhauer y otros. Eso lo dejo sin saber que contestar por unos minutos, se
debatía interiormente como una fiera herida que quiere aparentar que la bala no
dio en el blanco. Como no respondía le seguí diciendo cosas, especialmente lo
difícil que es conducirse en la tierra para el hombre inteligente, asediado por
tantas incognitas, mientras que para un bruto bendecido de Dios todo es tan
facil: trabajar, comer, dormir y reproducirse. Para la mujer tambien puede ser
fácil la tarea, pues se casa con un bruto y se ampara en él. Toto volvió al
ataque preguntandome que me hacía pensar que Dios bendecía a los brutos, y ante
todo en que me basaba para estar tan segura de la existencia de Dios. Para
responder me valí del argumento católico, es decir que la existencia de Dios
nos es revelada en un acto de fe, la cual es ciega y ajena a lo racional. Me
preguntó entonces que haría yo si no creyera más en Dios, y le respondí que en
ese caso me mataría. Entonces arguyó que yo me servía de la idea de Dios para
rechazar la idea del suicidio. Mi respuesta fue que la fe es la intuición
que se
tiene de Dios, y las intuiciones no se explican.
Mire
señora, yo admito que ahí hice mal, y todo empezó por no hacerle caso a mamá.
Ella ni que hubiese sido bruja: no quería que yo fuera a los bailes sociales.
¿Qué chicas iban al Social? Chicas que podían ir muy bien puestas, o porque los
padres tenían buena posición, o porque eran maestras, pero como Usted se
acordará las chicas de las tiendas iban más bien al Club Recreativo. Mamá me
dijo que metiéndome donde no me correspondía iba a ser para lío no más. Dicho y
hecho.
(Página 25)
¡Que
distinto era en Vallejos! A la tarde venía alguna amiga, charlábamos,
escuchábamos la novela, bueno, eso cuando no trabajaba en la tienda ¿que gané
con venirme a Buenos Aires? No conosco a nadie, los vecinos son unos italianos
recién venidos más brutos que no sé qué, y una rubia que debe ser una
mantenida, mi marido esta seguro. No sé con quién podría charlar, con nadie, y
a la tarde trato de coser un poco y mientras les vigilo los deberes a estos
animales. ¿Usted sabe lo que son dos chicos encerrados en un departamento?
juegan con los autitos corriendo carreras entre los muebles. Menos mal que no
tengo los muebles buenos todavía, por eso no quiero llamar a gente de Vallejos
para visita, después salen criticando que no tengo la casa amueblada de lujo,
como ya pasó una vez, no le digo quién fue, qué se gana...
(Página 30)
-¿Se puede?
´el estómago se me revuelve
-Sí, pase
por favor. La etaba esperando, ´qué arreglada se vino la petisa.
-Qué lindas
tiene las plantas... ´pero la casa da asco
-Es lo
único que me daría lástima dejar, si me voy de Vallejos... ´¿Que mirás tanto
los mosaicos rotos del piso? se vino impecable, la lana del tapado es cara, el
sombrero de fieltro.
-Qué frío
hace ¿no? ´no tiene estufa, esta orillera
-Sí,
perdone que esta casa es tan fría, venga por áca que pasamos a la sala. ´vas a
encontrar mugre si sos bruja... fijate qué limpieza.
-Mire, a mí
no me importa ir a la cocina, si está más calentito.. ´no tiene estufa, ya se
le cayó la papada, debe tener cuarenta y cinco, y los ojos bolsudos
-Bueno, si
no le importa vamos, está todo limpito, por suerte. ´te creías que me agarrabas
con todo sucio ¡enana sos! ¡enana! por más que te pongas sombrero para
alargarte
(Página
190)
The Buenos Aires Affair (1973):
Gladys se
preguntó a sí misma por qué estaba tan contenta de la caída de Perón: porque
era un régimen fascista, se contestó, y era preciso recordar lo que Hitler y
Mussolini habían sido capaces de hacer en el poder. Gladys además estaba
contenta porque sin Perón no había riesgo de que otra vez cerraran la
importación de revistas de modas y películas, y su madre no tendría más
problema con el personal de servicio. Y se detendría la inflación.
(Página 41)
El beso de la mujer araña (1976):
-Que final
mas enigmático, verdad?
-No, está
bien, es lo mejor de la película.
-Y por que?
-Quiero
decir que aunque ella se haya quedado sin nada, esta contenta de haber tenido
por lo menos una relación verdadera en la vida, aunque ya se haya terminado.
-Pero no se
sufre mas, después de haber sido feliz y quedarse sin nada?
-Molina,
hay una cosa que tener muy en cuenta. En la vida del hombre, que puede ser
corta y puede ser larga, todo es provisorio. Nada es para siempre.
-Si, pero
que dure un poquito, por lo menos.
-Es que
habría que saber aceptar las cosas como se dan, y apreciar lo bueno que te
pase, aunque no dure. porque nada es para siempre.
-Si, eso es
fácil decirlo. Pero sentirlo es otra cosa.
-Pero tenes
que razonar entonces, y convencerte.
-Si, pero
hay razones del corazon que la razón no entiende. Y eso lo dijo un filosofo
francés muy de los mejores. Asi que te embrome. y creo que hasta me acuerdo el
nombre: Pascal. Chupate esa mandarina!
-Te voy a
extrañar, Molinita...
(Página
263)
.. Y tan
organizado, que horror los capricornianos. Tan fuerte, tan aguantador, claro,
porque vive desde que nació -yo creo- metido adentro de esa caparazón, donde no
llegan ni las balas. Y de que sera esa caparazón?
vaya a
saber, pero ah, ahora se! es como un cajón de muerto. Y por eso no siente nada,
porque esta muerto. Y en su cajón esta solo y comodísimo. Y tanto que se jacta
de que el es todo sentimiento.
(Página 25)
Maldición eterna a quien
lea estas páginas (1980):
-En seguida
empecé a leer cosas por mi cuenta. Filosofía, Teología, cuanto más arrevesado
el libro mejor. Me gustaban especialmente las frases largas y complicadas, con
referencia a referencias de referencias. El tema no importaba, era el
movimiento que adquiría, la lógica, la belleza, la arquitectura complicada, la
estética, que me daba placer. Supongo que lo que estaba emergiendo era mi
capacidad de gozar. Pero mamá me tiró todos los libros. Había un capítulo en
¨El ser y la nada¨, de Sartre, titulado El Cuerpo. Creyó que era un libro pornográfico
y lo tiró a la basura. Todo lo que ella no podía entender, y que a mí me daba
placer, le resultaba sospechoso.
(Página
136)
-Especialmente
con el primer amor, que es como un derrumbarse de fronteras, todo lo que había
estado latente, dormido.. ahogado, de pronto germina y sale a relucir. Pero hay
todo un arsenal de necesidades que ninguna persona sola puede satisfacer. A la
persona se la idealiza, con la esperanza de que por medi de ella todas las
necesidades sean atendidas.
(Página
138)
Sangre de amor correspondido (1982):
Donde él
vive no tiene muchos amigos. Y generalmente los amigos que tiene no son buenos
¿verdad? Así no vale. Son amigos que quieren dinero, que quieren que les pague
la bebida, y él no transa con esos asuntos ¿está claro? El trata de vivir entre
él y el hermano negro, nada más que entre ellos se entienden. Porque solo
siempre no se puede andar ¿No?.
(Página 63)
-Pero yo
nunca vi a nadie con uniforme de militar por esta calle.
-Nidia, en ninguna
calle, yo que hace años que vivo acá nunca vi uno.
-Debe ser
que no les gusta que los vean uniformados.
-Así la
gente no se dá cuenta de lo que son.
-Pero acá
no son tan asesinos como en la Argentina, ¿o sí?
-Parece que
mucho menos.
(Página 85)
¿En qué
erré? Luci, yo croe que usted va a estar de acuerdo conmigo. Sí, yo lo veo tan
claro, en este preciso momento. Les dejé ver mi desesperación. Les dejé ver que
a mis cuarenta y seis añoos no había logrado más que aumentar mi vulnerabilidad
de siempre. He trabajado tanto, he estudiado tanto, me he esforzado tanto para
que las cosas marchen (?). He viajado, he tratado de adaptarme a diferentes
países, los he estudiado, los he aprendido a querer tanto como a mi propia
Argentina. Y no he conseguido más que esto, depender de un llamado telefónico,
para poder seguir respirando.
(Página
140)
La tajada (Obra de teatro 1960):
Durante el
bolero Nélida coloca sus brazos alrededor del cuello de julio, él hace una
mueca irónica.
Nélida:
(Todavía esperanzada.) No te gusta?
Julio: Es
muy cursi, como bolero que es.
Nélida: Por
qué no te gustan? Si no sentís nada con esas palabras es porque sos un témpano.
Julio: De
qué hablás... Toda esa lata del corazón, y el alma, y el amor eterno... todo
eso es falso y tonto.
Nélida:
Decís eso porque no te habrás enamorado nunca.
Nélida: Me
vas a decir que preferís los tangos...
Julio: Me
pudren pero los prefiero a esto, por lo menos no tienen pretensiones. Los
boleros en cambio quieren ser finos y no sé qué y no son nada.
Nélida: (Saca
el disco) Como yo, querés decir: que quiero ser fina y no sé qué... y no soy
nada. Sí, algo soy:... soy cursi! (se da vuelta para ocultar los ojos llenos de
lágrimas.)
(Página 67)
Nélida:
(Rompiendo en llanto. Acurrucándose en el regazo de la amiga.) Ay Yaya, ... que
él nunca me ha dado más que su cuerpo, hay algo que se guarda, y yo no puedo
sentirlo mio mas que cuando me tiene agarrada en la cama, ...a la hora de la
siesta, porque ya ni siquiera a la noche se queda, ni siquiera eso... te das
cuenta...?
Yaya: Pero
qué, entonces no te quiere...
Nélida: No,
no me quiere, está caliente conmigo nomás. y eso un día se va a terminar.
Yaya: Pobre
vieja... (Nélida sigue llorando.) Con el trabajo se te va a pasar, no llores
que todo tiene arreglo...
(Página 76)
Nélida:
Política! Burradas dirás... Mira, desde el momento que tenés a la bestia de mi
hermano como secretario ya está todo dicho.
Titín:
(Agitado.) Lo más importante es que sea una persona de confianza. Yo sigo el ejemplo
del General, que tiene como ministro al que era portero de la casa, y en él
confía como en su propia persona.
(Página
125)
Triste Golondrina Macho (Obra de
teatro 1988):
Hermana
Mayor: No es cierto, nacemos solos y morimos solos. A lo largo encontramos a
quien nos acompaña, por momentos. Y eso es todo. Y está bien así.
Hermana
Menor: No es cierto, nacemos de alguien, nos arrancan de alguien que nos
atesora.
Hermana
Mayor: Pero hay que aprender a bastarse a sí mismo, eso es dejar de ser niño.
(Página 15)
Hermana
Menor: Hmmmm... me hablo a mi misma, yo también tengo un camino interno que
recorrer.
Jinete: (No
muy convencido) Hmmm, yo tengo derecho a alejarme del mundo, porque ya lo he
conocido, tú no. Me cuesta creer en tus palabras.
Hremana
Menor: En el mundo hay gentes como tú y otras, diferentes, que me contagian las
ganas de vivir. Al principio creí que tú reas así, imposible de tratar sólo en
apariencia, y que arañando un poco la superficie saldría algo mejor... vivo.
Flavia: No
tenías por qué hablar mal de los muertos.
Hermana
Menor: Por aquí pasa poca gente, y no obstante, cuando una oportunidad falla,
se resignarme. Así es, no me queda más remedio que hacerme buena compañía a mí
misma.
(Página 31)
Amor del bueno (Obra de teatro 1974):
Joven: (Mirándola
a Maru cant con total sinceridad, con el firme propósito de convencerla de lo
que está diciendo)
No vale
nada la vida,
la vida no
vale nada.
Comienza
siempre llorando
y así
llorando se acaba,
por eso es
que en este mundo
la vida no
vale nada.
Bonito León
Guanajuato,
su feria
con sus jugadas,
allí se
apuesta la vida...
y se
respeta al que gana
(Página 73)
Chula:
Maru, tú eres la única amiga que tengo, y no te puedo engañar. Yo estoy segura..
de que allá arriba... (señalando al cielo)... saben cómo somos, aguantadoras,
fuertes... y por eso nos mandan todos los golpes, porque saben que somos como
de fierro, que nada nos va a voltear. A las otras, a las débiles, a ellas sí
les mandan lo bueno, una casa, un hombre bueno, hijitos lindos, porque allá
saben que a esas cualquier golpe las mata. Los golpes... son para nosotras.
Maru: Que
la boca se te haga chicharrón.
Chula:
Ojalá me equivoque, pero si no te digo a ti lo que siento, ¿a quien si no? Y
como no quiero que sufras, por eso te pido... una cosa nada más: que no te
ilusiones. Porque si me equivoco y todo anda bien, más contenta estarás todavía
... y si algo anda mal, bueno... ni modo, sufrirás menos.
(Página 85)
Muy señor mío (Obra de teatro 1975):
Eugenia:
Pobre Julio, quién sabe por qué hizo esto... Cómo es la vida, nos da las
mayores alegrías junto con las mayores tristezas...
(Página
219)
Gardel, uma lembrança (Obra de teatro
1987):
Camarera:
Pero su futuro está lleno de promesas, usted es linda, es rica.
Nadia: No
hay más futuro para mí, ni presente. Quedó sólo el pasado... Pero en ese pasado
tengo una casa toda para mí...
(Página
222)
Bajo un manto de estrellas (Obra de
teatro 1985):
Dueña de
casa: ¿Es posible que se haya acabado la espera? No sabes, han sido años de
cuidados, de gimnasia, dietas, masajes, todo para que me encontrasen en buenas
condiciones. Esperar, siempre esperar... en este mundo. Mi miedo mayor ahora es
que el infierno sea eso, esperarte eternamente sin que llegues jamás...
(Página 30)
El misterio del ramo de rosas (Obra
de teatro 1987):
Paciente:
(Levemente menos agria) Yo no soy de esas mujeres que quieren ser hombres. A mí
siempre me gustó ser ama da casa. Me gusto siempre la cocina, que es la parte
más creativa del hogar, ¿no le parece?
(Página 88)
Manuel Puig y la mujer araña -
Suzanne Jill-Levine (Biografia):
La forma de
existencia del argentino es lo que yo llamaría el futurismo concreto de cada
cual. No es el futurismo genérico de un ideal común, de una utopía colectiva,
sino que cada cual vive desde sus ilusiones como si ellas fuesen ya la realidad
(José Ortega y Gasset)
La idea de
su lugar de origen como un sitio de exilio podría parecer sorprendente, pero es
característica de Argentina. Como muchos argentinos enfrentados con su
aislamiento geográfico, de adulto Manuel se convirtió en un viajero incansable,
aunque nunca sería capaz de apartar por completo la condición de exilio.
"Sufría las ciudades en las que se instalaba como quien padece los
contratiempos de una casa, en una escala casi privada, del mismo modo que un
enfermo reduce las contrariedades del mundo a ese formato portátil,
idiosincrático, que adoptan los síntomas de su propio mal." Para él el
hogay y el exilio siempre serían las dos caras de una misma moneda.
Dice el
refrán: los mexicanos descendieron de los aztecas, los peruanos de los incas, y
los argentinos de los barcos. A fines del siglo pasado, más del 70 porciento de
la población de Argentina estaba compuesta por inmigrantes de primera
generación, incluyendo 'rusos' y 'turcos' pero sobre todo españoles e
italianos.
(Página 23)
Años
después Baldo estaría orgulloso del hijo que se convirtió en autor famoso, pero
a cierta altura del final de la adolescencia de Manuel, cuando Don Baldomero
exclamó "Mejor tener un hijo muerto que un hijo marica", Manuel
sintió que semejante pronunciamiento expresaba el verdadero sentimiento de su
padre.
(Página 50)
A
principios del siglo XIX esta nueva nación, la primera del Nuevo Mundo en
derrocar la hegemonía de una España agotada por las guerras napoleónicas, se
propuso emular los modelos libertarios de Francia, Inglaterra y Estados Unidos.
Hacia fines del siglo XIX, olas de inmigrantes habían ayudado a convertir
Buenos Aires en un duplicado de París, Roma, y Londres injertada con Nueva York
o chicago, y hacer de ella el refugio de los políglotas que hablaban varios
idiomas europeos como así también español con acento italiano.
Pero
Argentina, en tiempos económicos difíciles, siempre volvería a caer en su
pasado feudal español. Las pretensiones cursis de una clase media insegura,
nunca del todo europeizada, el machismo heredado de los abuelos mediterraneos y
fomentado por la dura vida en la pampa, y el revestimiento colonial de decoro
inglés produjeron una sociedad sofocante, que valoraba lsa fachadas elegantes y
las apariencias correctas más que las libertades civiles.
(Página 82)
A la tarde
voy a salir con unos muchachos argentinos. Qué cosa, en la Argentina pensaba
que aquí no iba a tratar con argentinos ni a tiros, y ahora resulta que estoy
deseando ver compatriotas. Con la gente italiana no puedo salir a macanear, a
pasar el tiempo, no me divierto y eso le pasa a todos los extranjeros, porque
cada país tiene su tipo de humor, su vocabulario de "joda"...
(Página 99)
El gobierno
en zozobra de Frondizi, apoyado por un ala del Partido Radical, había devaluado
el peso y no había logrado calmar a los peronistas, que acababan de ganar el
porcentaje mayor de puestos en el Congreso. Manuel estaba regresando en
vísperas de un golpe militar que derrocó a Frondizi y colocó a otro radical,
Arturo Illia, al frente de un gobierno civil recién formado; las huelgas obreras
y un peso que fluctuaba locamente mantenían al país en suspenso. Y sin embargo
la vida cotidiana en la Reina del Plata estaba permeada por las modas y sonidos
de los swinging '60.
La
revolución cubana había colocado a América Latina en el primer plano
internacional; el boom editorial de la literatura latinoamericana, encabezado
por el prolífico bardo Pablo Neruda en Chile, Octavio Paz y Carlos Fuentes en
México, y Jorge Luis Borges, Ernesto Sabato y Julio Cortazar en Argentina, iba
en aumento. Buenos Aires, la Berlín de Sudamérica en los años peronistas,
seguía siendo también su París y su Atenas, donde pululaban librerías y cafés
intelectuales.
(Página 143)
Asi como
Baldo había llegado a Buenos Aires casi 40 años antes con todo su dinero en una
valija, Manuel apareció a la puerta del agente inmobiliario con una valija
llena de efectivo. (Los grandes pagos al contado no eran infrecuentes en
Brasil, donde la moneda fluctuaba con tanta violencia que una cuenta bancaria
que valia miles el viernes podía verse reducida a cientos el lunes)
(Página 285)
En los años
siguientes Manuel acumularía más de 3.000 peliculas (incluyendo óperas) y
fragmentos de film contenidos en aproximadamente 1.260 casetes. Insistía en
llenar cada casete, de tal modo que a menudo dos largometrajes completos y
parte de un tecero estaban en una sola cinta: a Howard lo irritaba la regla de
Manuel de no desperdiciar un centimetro.
...
Para Manuel
su colección de vídeos era una biblioteca de referencia, un archivo de detalles
históricos e imágenes evocativas. De allí que su primera prioridad no fuera la
calidad de la reproducción - que por lo común era pobre - o la accesibilidad
general: sólo Manuel (y hsata cierto punto Male) sabían cómo ubicar una
pelicula o encontrar el resto de un film en su videoteca idiosincrática,
casera.
(Página 287)